En 2002 se instalan en Módena, grandes consumidores de helados artesanos, prueban, ven, y sobre todo echan de menos cuando vienen a Galicia , un buen helado. Entre este tiempo Raffaele pide un helado en un local cualquiera de Lugo…se ilumina la bombilla y la decisión está tomada!! A partir de ese momento el mundo del helado se apodera de sus vidas y la idea de fiordilatte va tomando forma.